Escribo como hablo, pero no hablo como
escribo.
sábado, 11 de enero de 2014
El futuro
¡Qué aburrido será el futuro! Todo programado,
todo pensado para cuando lleguemos a casa, todo organizado, nada sorpresivo.
Todo se hará desde dispositivos que nos controlarán la vida más que nosotros a
ellos. ¿Volvemos al objeto sobre la persona? Qué manera de retroceder…
¡Qué peligroso será el futuro! Porque
mientras tanto, afuera, la gente civilizada no la estará pasando bien.
sábado, 14 de diciembre de 2013
Oportunismos/Oportunistas
“En vez de venderlos más baratos porque están de moda, los
aumentan de precio para ganar más”… “¡Si van a vender más¡”
Carta a Sarmiento
Querido S:
Estamos retrocediendo. La civilización en
su plenitud parece imposible, ya que los destellos de barbarie afectan más,
parece ser, que la paz. Es lamentable que gente “disfrazada” de civilización viva
afilando las garras para atacar en cualquier momento; mostrar la hilacha. “Gente”,
si la podemos denominar así, se comporta de manera arcaica, y va contra la
tranquilidad del pueblo que trata de sobrevivir a otros lobos que no están
vestidos de corderos. Nosotros, los
civilizados, no queremos convertirnos en bárbaros. ¿Pero como erradicar tal
violencia desmedida?
Civilización vs barbarie, el mal de hace
varios tiempos -tiempos lejanos- que parece persistir. Aun así, te siguen mal
interpretando, solo para quedar bien, para mostrarse “éticos y civilizados”. ¡Revisionismo
histórico para todos y todas!
P.D.: Tiempos
turbulentos en toda las partes del mundo ¿hasta cuando la sociedad seguirá así?
Tener paz parece algo aburrido para algunos. Aunque la esperanza es lo ultimo
que se pierde, el futuro se presenta bastante desesperanzador, desesperante y,
lo peor de todo, disfrazado de tecnología que lo hará mas aburrido todavía.
¿Por qué no
podemos evolucionar para bien? ¿Todo tiene que ser para mal? Tantas teorías sociales no han
servido más que para marearnos y no aprender nada. Crear un futuro mejor, no es
lo que se ha entendido.
Saludos…
¿La vida?
rutina
rutina
= eterno retorno
rutina = eterno
retorno = deja vu
etc = etc = etc =
etc = etc = etc
rutina
rutina
= eterno retorno
rutina = eterno
retorno = deja vu
etc = etc =
etc = etc = etc = etc
rutina
rutina
= eterno retorno
rutina = eterno
retorno = deja vu
etc = etc =
etc = etc = etc = etc
jueves, 28 de noviembre de 2013
Situación
LLego al trabajo, me siento en mi asiento y
pienso: "es otro día, pero siento
que estoy sentada aquí desde ayer, que nunca me fui de acá".
Extraño y súbito momento de alienación. ¡Mierda!, exclamé.
domingo, 13 de octubre de 2013
La novela menos pensada
Después de ver un
programa de Canal á, decidí que tenía que leer Frankenstein, un libro que creí que jamás leería. Este ha tenido
varias adaptaciones cinematográficas, lamentablemente, cada uno ha hecho del
libro su versión asegurándose que ninguna sea completamente fiel a la historia,
por ende, no hay nada como el libro en sí. Debe ser, que es el típico libro que
es grandioso de leer, pero podría ser aburrido de ver, si se respetase todo tal
cual es. Es por eso que tiene muchas variaciones en la historia visual hechas
para atrapar al espectador.
A partir de un juego
entre dos amigos y el destino de la naturaleza climática, la autora dio vida a
este relato clásico en 1816 que aun se lee y se analiza por estos días,
utilizando recursos narrativos del tipo lineal, flash back y el “circular”, ya
que se une el principio con el fin. Sin caer en el discurso retórico -ese que
embelece demasiado y se torna pedante porque se llena con palabras de más- la lectura
es rápida, vivaz y atrapante para que conozcamos, sin darle demasiada vueltas a
la cuestión, la verdadera historia del monstruo que nunca quiso serlo, donde el
verdadero ser abominable era su propio creador, haciéndose pasar por la victima.
“Cosecharas lo que siembras, Frankenstein”…
Creando mi propia
versión, analizo la historia de Mary Shelley desde una perspectiva psicológica
actual, donde podríamos decir -y divagar- que el tercer protagonista de reparto
que no es ni el doctor ni el monstruo, es un ser que tiene muchas
personalidades. La de él mismo, la del doctor, la del monstruo y la de su
hermana.
Lean Frankenstein y
conocerán al verdadero quid de la cuestión. Es un mundo nuevo, ausente de las
mentiras que nos hicieron creer sobre este mítico personaje de la literatura
que nos hace imaginar y reflexionar.
domingo, 29 de septiembre de 2013
Sobre la escultura de Colon tirada detrás de la Casa Rosada
Cuando estaba
erguido nadie le daba pelota. De repente, a una se le ocurrió que tenían que sacarlo
para trasladarlo a otro lado, porque iban a reemplazarlo. Y entre idas y
vueltas, yace a un lado boqui arriba esperando por el milagro que lo vuelva a
levantar donde sea. Mientras tanto, la gente lo mira más que antes, caminando o
desde algún medio de transporte. Lo observan más que antes con sorpresa y
desencanto, porque nadie sabe que pasará con semejante mole artística.
Conociéndonos, puede quedar ahí mucho tiempo, muchas lluvias, algunos fríos más
y otros veranos venideros.
sábado, 21 de septiembre de 2013
3 motivos y uno que no lo es…
Lunares, rayas,
estrellas y el liso. Si te pones un suéter con lunares estás “lunática";
si usas una camiseta con rayas, “te encontras rayada”; si tenes otro suéter con
estrellas, claro que te encontraras “estrellada”; pero el liso es que no te
pasa nada, quizás que estas “tranquila”. Por eso, para cada día que te
encuentres “diferente a la tranquilidad”, usá el que te sienta mejor.
Parece el consejo de
una revista amiga tonta…
La muestra que no pudo ser y otras patadas
3 veces. 3 filas. 3 idas y 3 vueltas. 3 decepciones…
Me quedé sin ver la muestra de Yayoi. Esta exposición que superó todas las expectativas, no sé bien de quien, pero fue algo que leí por ahí. Puede sonar poco serio cómo lo digo, pero las notas en los diarios on line son cada vez más estúpidas con títulos que no concuerdan con lo que quieren decir o directamente incompletas… Por ende, evito perder el tiempo, ya que bastante tengo con las publicidades en Youtube antes de ver o escuchar algo que nos interesa. Es increíble el tiempo que nos hacen malgastar hasta que aparece el botón “omitir anuncio”. En fin, Yayoi seguirá siendo una desconocida para mí, y una conocida para muchos que probablemente no van casi nunca a un museo que le pusieron “la re onda” para hacer la fila para entrar al establecimiento. Le pones mucha onda = entras. Le pones poca onda = te vas/te la perdes/fuiste.
Extrañamente, no tuvo “alargue” como otras muestras que sí extendieron. Quizás había una cuarta posibilidad de mi parte, pero es demasiado para tratar de ir a ver una muestra. Increíble que el fanatismo de la gente interesada y desinteresada haya durado hasta el final. Me suena más a cholulaje que a erudición.
Me quedaré con las dos fotos tomadas junto a dos autos Smart (ese que está de moda acá, diez años después que en Europa, que sale carísimo como todo) tuneados para la muestra de esta excéntrica artista que, de paso, reflejan mi antes y mi después.
viernes, 23 de agosto de 2013
Salida cultural…
Reivindicando a Melendi
Lo mismo me ocurrió este año en
poco tiempo. Empecé a escuchar a El cuarteto
de nos y a Melendi después de que
hicieron sus respectivos conciertos en Capital.
Del primero ya me expresé unas
entradas atrás, pero del segundo tengo que decir que, si bien lo conozco desde
que salió hace diez años aproximadamente, es ahora que me gusta escucharlo. El
bichito de la curiosidad apareció un día y no fue en vano. La intuición puede
sorprendernos más de lo que creemos. Es por eso que ahora disfruto de escuchar a
este asturiano que en su momento “visiblemente más fumón y rastafari” parecía más
del sur de España, por su estilo antes más rumbero, parecido al de Estopa en
sus sonidos, y que fue dejando de lado para ser más rockero/popero (escucharlo
nos remite, inevitablemente, a un mix arjonero y sabinero en la voz y en las
letras).
Ahora sí Melendi nos compró. Ramón
tiene dos voces y dos estilos que se alternan según el momento inspirador del
artista, ambos dignos de apreciar.
Por suerte, existe Youtube y las
ganas del músico por hacer tantos videos musicales. Tu jardín con enanitos te compra al instante.
domingo, 11 de agosto de 2013
La parecida diversidad y el voto obligatorio
La cantidad de
boletas en el los cuartos oscuros demuestra la disparidad de ideas y la
dificultad de encontrar una ideología en común que nos represente a todos.
Somos unos disconformes que no nos ponemos de acuerdo, además de que todos
quieren ser máximos representantes de las opiniones y los actos. Así estamos.
Así somos. Así seremos. Acá no hay azul y rojo, o blanco y negro, acá hay una
diversidad de colores pálidos que no convencen a nadie.
Mientras el voto
sea obligatorio, nos seguirán engañando, robando y habiendo corrupción. Cuando
el voto sea una elección, sabrán representarnos mejor, como se debe, de esa
forma, trataran de ganarse al posible votante para que vayan a votarlos.
Mientras tanto, la obligación y la mala representación siguen al frente.
Mientras tanto, ejercemos obligados el acto de ir a votar cada vez que haya que
hacerlo, creyendo que perdemos parte de nuestro tiempo. Si hubiesen propuestas,
buena predisposición, cero corrupción y más justicia, seríamos mejor como
sociedad e iríamos a votar de buena gana a quien realmente creemos que nos
representa. ¿Utopía?
Es increíble que
te multen “por no cumplir con la obligación cívica”. Si el voto no fuese obligatorio,
los políticos tendrían que trabajar duro para ganárselo. De esta manera
tendríamos buenos gobernantes y una mejor democracia. ¿Hasta cuando?
miércoles, 17 de julio de 2013
Cosillas del mundo globalizado
¿No es rara la
sensación cuando pones tu nombre en el colorido buscador y aparecen un montón
de personas que tienen tu “misma identidad” (por que así lo ves al principio)?.
Pero después caes en consecuencia de que, por suerte, tus padres te eligieron
un segundo nombre (algunos tienen más) y te quedas más tranquilo porque si bien
hay un montón de personas con tu primer nombre y apellido, debe haber pocas con
la totalidad de tus nombres. Y ese segundo nombre que no soles usar, te
diferencia. Igual esta teoría queda media abatida en los instantes que aparecen
los clásicos y conocidos apellidos españoles… Tener los dos apellidos también
acorta la coincidencia, pero...
Dos ejemplos de
películas que se me vienen a la cabeza, relacionados con este tema. La primera
es la argentina, año 1998, Silvia Prieto.
Cuando la protagonista se da cuenta que existen más mujeres con su nombre, le
agarra un ataque de curiosidad (y bronca) y no parara hasta reunirlas a todas,
entre otras cosas, ya que Silvia no estaba pasando un buen momento en su vida,
buscaba cambios y encontró “espejos”. La segunda es, por supuesto, Terminator. La maquina busca en la guía
telefónica a todas las Sarah Connor para matarlas, -por no saber el segundo
nombre-, pero se le escapó una, la protagonista, por supuesto.
Para aquellos que
se rehúsan a poner dos nombres o los dos apellidos a sus hijos… Piénsenlo bien.
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