Generaciones enteras
aprendimos que este planeta, por más alejado que estuviese, formaba parte del
sistema solar y había que saberlo. Hasta que un día, decidieron que era “muy
pequeño” y, por lo tanto, no llegaba a ser planeta, aunque en realidad, fue por
una cuestión económica que tomaron esta drástica decisión. De repente,
pareciera que quisieran reivindicarlo, porque nueve años después llego una máquina
para sacarle fotos e información de su vida privada. Si bien para muchos Plutón
(Pluto en ingles) sigue siendo un planeta y no un planetoide, para las nuevas
generaciones Pluto sigue siendo el perro de Mickey.
viernes, 17 de julio de 2015
Coto ¿Yo te conozco?
Creí que el problema era yo,
pero después de percatarme de que eran varios los productos que suelo consumir faltantes
en sus góndolas (y cada jueves parece ser uno nuevo) me di cuenta de que el
problema son ellos. Lo que hace que, definitivamente, no me conozcan. Coto, si
me conocieras, tendrías lo que quiero. Coto, yo no te soporto.
sábado, 23 de mayo de 2015
viernes, 8 de mayo de 2015
Me desvelas en las mañanas, me desvelas en las tardes, me desvelas en las
noches…
Me desvelas el alma, el espíritu, las ganas…
Me desvelas los sentidos...
Me desvelas cuando camino, cuando como, cuando vivo.
Me desvelas cuando siento morir.
Me desvelas en la música, en los recuerdos, en la melancolía.
Simplemente, me desvelas.
No me desveles más.
La Luna de testigo
Me
di vuelta y estaba la luna a plena luz del día. Redonda y en lo más bajo, estaba
camuflada en el cielo azul y despejado de la mañana soleada. Imperante frente a
la ciudad, marcando territorio, alegando que son pocos los
afortunados que la ven, que algunos pocos saben que está ahí, que
muchos no se imaginan que nos está observando atentamente, que en un rato
partirá. La luna, testigo de momentos inolvidables. Contemplarla aunque sea
unos segundos de imprevisto alegra el momento. Solo el momento. Luego le
doy la espalda y sigo la marcha. Me ve partir. Sé que está ahí, deseando que
tenga un buen día. Deseándole lo mismo, fugazmente, me olvido del momento.
Cupido se suicidó porque no sucedió
Ed Sheeran y sus canciones sobre el amor… Otra hermosa canción
Enjoy!
domingo, 19 de abril de 2015
El eterno enamorado. Gabo, a un año…
“Dile que sí, aunque te mueras de miedo, aunque después te arrepientas,
porque de todos modos te vas a arrepentir toda la vida si le contestas que no”
“No hay medicina que cure lo que no cura la felicidad”
“Te quiero no por quien eres, sino por quien soy cuando estoy contigo”
“Nunca dejes de sonreír, ni siquiera cuando estes triste, porque nunca
sabes quién se puede enamorar de tu sonrisa”
“Recordar es fácil para el que tiene memoria, olvidar es difícil para el
que tiene corazón”
“Sólo porque alguien no te ame como tú quieres, no significa que no te
ame con todo su ser”
Amores perros
Como hace mucho que no
escribo decidí hacer un sorteo entre varios títulos de libros que tengo en mi
biblioteca y por alguna razón rebuscada del destino salió elegido Cumbres borrascosas. Automáticamente se
me vino a la mente la película protagonizada por Ralph Fiennes y Juliette
Binoche. La finalidad de esto era escribir una estrofa o frase que marcara la
vida de los protagonistas y de hecho de los lectores también. En este caso, la
autora Emily Bronte fue malvadamente imaginativa al escribir lo siguiente que reescribiré.
Para ubicarlos, son los momentos previos a que Catherine tuviera a su hija y
Heathcliff la haya ido a visitar, y luego cuando este se entera que ella muere.
A continuación, los desgarradores
diálogos.
C: “Has conseguido tu objeto, me has matado. Tú eres muy fuerte. ¿Cuántos años piensas
vivir después de que yo muera?”
H: “No me atormentes Catherine, que me siento tan loco como tú” (…). “Sin
duda, estas poseída por el demonio, al hablarme de esa manera cuando tu estas
muriendo. ¿Comprendes que tus palabras se grabaran en mi memoria como un hierro
ardiendo y que seguiré acercándome a ellas cuando tú ya no existas? Te consta
que mientes al decir que yo te he matado. ¿No basta a tu diabólico egoísmo el pensar
que, cuando tu descanses en paz, yo me retorceré entre todas las torturas del
infierno?”
C: “Es que no descansaré en paz” (…)
H: “Ahora demuestras lo cruel y falsa que has sido conmigo. ¿Por qué me
desdeñaste? ¿Por qué hiciste traición a tu propia alma? No sé decirte
ni una palabra de consuelo, no te lo mereces. Tu misma te has matado. Si me querías ¿con que derecho me
abandonaste? Ni la miseria, ni la bajeza, ni aun la muerte nos hubieran
separado, y tu, sin embargo, nos separaste por tu propia voluntad. No soy yo
quien ha desgarrado tu corazón. Has sido tú, y al desgarrártelo has destrozado
el mío” (…) “¡Amo a quien me mata! ¿Pero cómo puedo perdonar a quien acaba con
tu vida?”.
La criada le da la noticia
de la muerte de Catherine a Heathcliff y él reacciona así.
H: “Ha muerto. No me vengas con tus llantos. ¡Idos todos al diablo! ¿De
qué le servirán vuestras lagrimas?”
La criada: “Desdichado. Tienes corazón y nervios como
cualquier otro. ¿Por qué ese empeño en ocultarlos?”
H: “¡Ojalá despierte entre mil tormentos! Ha sido falsa hasta el fin. Haga dios que
no reposes mientras yo viva. Si es cierto que yo te maté, persígueme. Sígueme hasta
que me enloquezcas. Pero no me dejes solo en este abismo. ¡No puedo vivir
sin mi vida, no puedo vivir sin mi alma!”
Tiempo después, un ya
desvariado Heathcliff dice: “Ordené al
sepultero que quitase la tierra de la fosa de Catherine, y lo hice abrir. ¡Sigue
siendo la misma!”
lunes, 2 de marzo de 2015
Cuando pa´ Chile me voy, cruzando la cordillera…
Empezó a entonar mi madre
luego de hacer el check in en Ezeiza. Este año el destino para vacacionar no
pudo ser Uruguay y por las vueltas y señales de la vida, salió elegido el país
trasandino. Luego de apreciar desde el aire a la magnánima Cordillera de Los
Andes que tantas historias tiene en su haber, llegamos al aeropuerto de
Santiago. Luego, nos trasladamos a la ciudad destino. Cuando llegamos a la
terminal de buses de Valparaíso, me pregunté ¿a dónde traje a mi madre y qué
haremos acá? En la entrada a la ciudad, se leía la leyenda “Bienvenidos a Valparaíso,
patrimonio de la humanidad” Pero ¿Qué tenía que ver con lo que estábamos
viendo? Resulta que tenía que ver con lo
que veríamos después. Hallamos la tranquilidad a medida que caminábamos y
observamos cómo esta ciudad conocida por sus cerros te invita a conocerla y a
disfrutarla. En Valparaíso se vive y se respira puro arte, es bien bohemia y
agradable. Arte en las construcciones de sus casas, de sus callecitas, de sus
recovecos; y mucho arte callejero. Los grafitis están a la orden del día y son
preciosos, uno más lindo que el otro. La tranquilidad y el silencio de sus calles
que suben y bajan, se contraponen con las gaviotas que parecen gallos que te
despiertan bien temprano y cotorras que hablan todo el día. Los cerros parecen
vacíos, pero están atestados de turistas que van y vienen, que llegaron de bien
lejos para recorrer asombrados y abrigados entre temperaturas tranquilas. Valparaíso
te sorprende, te enamora. Tiene un puerto y tiene una playa; un mar azul que se
aprecia calmo y profundo donde conviven barcos y barquitos; tiene funiculares que
te transportan a otra época que suben y bajan todo el día; tiene los recuerdos
del gran poeta Pablo Neruda y su casa La
Sebastiana; tiene temblores de un segundo; los históricos trolebuses y un
sistema de transporte que no te hace perder el tiempo esperando; hay montones
de hoteles, hostales y restaurantes con comida variada y rica. En Valparaíso la
gente no tiene apuro y te recibe de la mejor manera. Valparaíso te sorprende,
en todos los sentidos, hará que no te olvides que estuviste ahí. Hará que
quieras volver a respirar paz, a relajarte, a escuchar el silencio, a ver miles
de colores, a pensar que estás dentro de un cuento o de una novela de otra
época. Valparaíso tiene una vecina, más glamorosa que se pone de fiesta a fines
de febrero, que también tiene playas, pero más edificios y menos hippies, Viña
del Mar. Son como hermanas diferentes, pero que no son la una sin la otra.
La vuelta tenía un parate
de 3 días en Santiago. Apenas arribamos, nos miramos con mi madre y nos
dijimos: “volvamos a Valparaíso. Volvamos al hotel del año 1870 donde
estuvimos. Volvamos a la serenidad de una ciudad encantadora”. Santiago es una
ciudad linda, llena de edificios que llaman la atención, con algunos cerros
para no perder la costumbre de que la zona es así, con una catedral inmensa,
con grafitis perdidos también y con mucha gente como toda ciudad capital. Pero
Santiago tiene un barrio imperdible de visitar; luego de asistir al Museo de
Bellas Artes, un edificio grandioso con la cantidad de obras justas para ver
que no avasallan de información al visitante, hay que caminar un poco más hacia
el barrio Bellavista, donde se encuentra “la movida”, es decir, los bares y los
restaurantes, la feria artesanal y el arte que no puede faltar; es un barrio
precioso, que caminando y metiéndose, te va llevando sin que sepas que está
ahí, unas cuadras adentro, a la otra casa de Neruda, La Chascona, ese nidito de amor que el poeta adquirió para su
amante y luego compañera de vida Matilde. Un lugar encantador solamente creado
por alguien sensible como este gran personaje que la historia nos ha dado. Alguien imprescindible y necesario para aquellos amantes de la lectura, del amor y de la vida.
Con este viaje, salté, temí
y luego no me arrepentí.
viernes, 19 de diciembre de 2014
No más bondi
Después de pensarla,
pensarla y pensarla mucho tiempo, decidí comprarme una bicicleta. Después de
las listas de pro y contras mentales, ganó por mayoría las ventajas. No esperar
más el colectivo, no esperar a que abran las ventanillas, no esperar un asiento
libre, no ir apretada y con calor, la música indeseada, entre otras cosas.
Gracias al metrobus de la 9 julio llegaba rápido al trabajo (previo si no había
tránsito lento en av. Las Heras o av. Santa Fe), pero la última marcha de
protesta encabezada por los mismos de siempre que cortaban el libre paso me dio
el ultimátum y decidí que era el momento de intentar hacer lo que está haciendo
mucha gente, movilizarse por la ciudad en dos ruedas. Recordé que cuando era
chica y andaba en bicicleta me daba felicidad ¿por qué no continuar con eso
dentro de este mundo cada vez más estresante? El sistema de ciclovías está más
o menos bien pensando y es bastante transitado, lástima las dificultades del
asfalto y otros obstáculos producto de las acciones inhumanas de los humanos,
pero lo ideal es que tanto transeúntes, ciclistas y automovilistas podamos
respetarnos y convivir entre todos.
Días después de andar y vivir “otros obstáculos” fuera del colectivo recuerdo
esto…
Cuando tenía 9, 10 años
estaba aprendiendo a cruzar la calle sola. Típico acontecimiento que uno se
olvida como cuando le dan las llaves propias, finalmente. Una noche llegamos a
casa y dejamos el auto enfrente de la puerta de entrada y como no venia nadie
del lado de los autos, me mandé y crucé. Pero no vi que del otro lado venia un
ciclista y me llevó puesta. Mi madre le dijo de todo al hombre, que recuerdo
que era calvo, porque venía en contramano... Y a mí también me dijo algunas
cosas después de preguntarme desesperadamente si estaba bien. Pero lo más
importante y repetitivo de ahí en adelante fue “mirá siempre para los dos lados antes de cruzar”. Ahora que ando en
bicicleta la repito todos los días cuando veo a ese alguien desinteresado que
evidentemente no tuvo una experiencia traumática o una madre que le diga cómo
cruzar.
La gente cruza mal, por
cualquier lado, la gente sabe que puede venir un auto, pero no tiene noción de
que puede venir una bicicleta y ni siquiera tienen asimilado el ruido del
timbre/bocina. Yo no ideé las bicisendas de doble mano y que, por consiguiente,
un lado sea contramano en sentido de los autos y en sentido de la mente de la
gente. Como toda persona que respeta y que aun no pierde los valores tengo que
soportar: a los apurados que cruzan en verde cuando los autos están parados, a
los cartoneros que se adueñan del carril porque deben creer que somos tan solo
unas bicicletas, a los motoqueros que se olvidan de que tienen licencia y que
no son motosendas, los conteiners de basura, los volquetes, camiones de carga, aquellos
desinteresados que llevan esos carros de dos ruedas para transportar cosas, a
los bicipanaderos que usan el celular en el camino y, por último, a la que anda
en rollers sacándose selfies. Me olvidaba de las palomas que son bastante
suicidas y tampoco se acostumbran al hecho. Con esto hay que lidiar todos los
días, siempre y cuando quieras llevar una vida “sana y equilibrada” “y querer
contribuir con el medio ambiente”. Qué pena que ni siquiera nos interese la
seguridad vial. Somos una sociedad caótica y desinteresa donde el otro es nada
y “vos sos el mejor y nadie te puede decir lo que hacer”.
En fin, seamos responsables y conscientes, seamos felices. Hagamos lo que
podamos ¿o lo que querramos?
domingo, 26 de octubre de 2014
China, ¿cómo olvidarla?
Regalar un libro puede ser
un muy buen presente si conoces los gustos del agasajado. He leído un libro que
regalé y me encantó. Es sobre China Zorrilla que nos ha dejado hace poco
tiempo. Amada por todo el mundo, esta biografía que no dice serlo precisamente,
sino que se presenta como un anecdotario de historias que China nunca contó, es
un encantador libro sobre una persona encantadora que se lee en una tarde,
porque es corto y preciso. Vida, estamos
en paz, de Diego Fischer es recomendable para comprar, para regalar, para
tener en la biblioteca, para releer, para contar, para querer. Mientras lo leía
a la vera del viento en un sitio silencioso, comprendía que era la lectura
perfecta, porque la redacción y la historia lograron atraparme al primer
instante.
Como dice el autor, para
conocer a China hay que conocer a su familia, de donde venía, por lo tanto, nos
emprende en un viaje hacia los Zorrilla San Martin, abuelo poeta, padre escultor,
ambos renombrados artistas del Uruguay que junto a China forman parte del
Olimpo del arte charrúa. Mientras leía, me acordaba de mi querido Cien años de soledad. No por cómo estaba
escrito precisamente, sino por las historias que relata el autor para
introducirnos en ese mundo familiar: siglo XIX y los principios de Punta
Carretas donde su abuelo fue uno de los primeros habitantes habiéndole comprado
tierras a Francisco Piria (ya sabrán mi amor por Piriapolis) para construir una
enorme casona para que viviera toda la familia para siempre (los Buendía
resonaban en mi cabeza), también nos cuenta un poco sobre su viudez y sus muchos
hijos y por supuesto su trabajo más reconocido poéticamente, Tabaré. Luego, el casamiento y los
logros de su hijo el escultor y el nacimiento de sus cinco hijas (gente que va
apareciendo, como en la novela de Gabo). Pero en este caso hay una sola
protagonista, que es China Zorrilla, una gran actriz dramática y tremenda
comediante que no le importó el qué dirán para ser lo que fue. No solo actuaba
en cine, teatro y tv (también tenía apariciones radiales como comentarista),
sino que dirigía, escribía y traducía obras, China lo hacía todo, y fue
aclamada en todo el mundo. Pero China no solo era una gran artista, era una
gran persona, y sobre todo humilde de corazón. A China no la querían solamente
por su gran trabajo y dedicación a su arte, era una mujer querible y adorada
por su sencillez, por su alegría, por ser buena persona, buena amiga, por ser naturalmente
ella. China es de esas personas que no queres que se vaya nunca, como sucedió con
Carlos Paéz Vilaró (los uruguayos tienen algo…)
Compren el libro, conózcanla
más, quiéranla siempre, porque siempre nos
quedará China. ¡¿Qué duda cabe?!
domingo, 12 de octubre de 2014
Mi punto de vista escuálido y conciso sobre How i met your mother y Dexter
A partir de una buena idea
puede surgir algo grandioso con un final estupendo. Pero, si te basas en las últimas
dos series que decidí ver un día de este año concluimos que a los guionistas de
How i met your mother y Dexter
se les acabaron las ideas justo, pero justo, en sus respectivos últimos capítulos.
La primera está basada en la vida diaria de 5 amigos que viven en New York ¿les
suena conocido? A mí también. Pero a diferencia de Friends que tuvo 10 temporadas, su final fue nostálgico y aceptable,
y no escuché a nadie quejarse al respecto. De hecho, varios lunáticos quieren o
nos hacen creer que quieren que vuelvan a ser amigos. Mientras que HIMYM tiene 9 temporadas, donde el último
capitulo, literalmente, lo detestas. Tal fue el punto de rabia de todos los
espectadores que, según dicen por ahí, están preparando un final alternativo. ¿Tanto
les costó pensarlo antes? Del lado de enfrente de la simpática sitcom, es
decir, del disfrute de la vida cotidiana, pasamos hacia el lado del mortífero Dexter. Quizás, si lo hubiesen hecho más
desequilibrado de lo que lo hicieron les hubiese salido otra serie y quizás un
buen final. Pero este es aun más decepcionante que el de HIMYM, porque además de destruir la naturaleza del personaje (y
acabar con otro que no contaré) que nos hicieron creer, se dieron el lujo de
dejar cierto final abierto para reivindicarlo más adelante, cuando se les dé la
gana. Por lo tanto, si quieren miren HIMYM
para reírse, pero no vean las 8 temporadas de Dexter para llorar de desilusión. Ya saben, encontrarán dos finales
patéticos.
domingo, 5 de octubre de 2014
El misterio de la cuchara
Revolvía mi café con leche
luego de ponerle azúcar y la sensación entre mis dedos era distinta. Miré
atentamente y comparé exclamando “sabía
que esta cuchara no pertenecía a este sitio”. Pero qué sorpresa. Una cucharita
pequeñita que no sabes de donde salió, nadie la trajo, nadie la reconoce, nadie
la quiere, pero qué más da. ¿Recuerdas aquella vez que desapareció un cuchillo
y un tenedor? Lo recuerdo perfectamente, lo que no recuerdo fue precisamente el
momento en que seguramente los tiré a la basura, luego de cenar, junto con las
sobras. ¿A dónde habrán ido a parar? Pero es más probable que los utensilios de
cocina desaparezcan, no que aparezcan de la nada como la extraña cucharilla.
Quizás Dora la exploradora tiene una mejor explicación.
Vaya día…
Feo. Porque me levanté, abrí
la persiana y estaba negro, es decir, nublado, lluvioso y fresco para campera
rompevientos (recuerdos de ese verano en Santa Teresita, mi campera azul y
roja, por supuesto). Tuve la misma sensación de cuando estas de vacaciones en algún
lugar costero, y contemplando desde la ventana del cuarto del hotel pensas “vaya mierda, joder, hoy no habrá playa”.
¿Qué hacemos? Ahora truena copiosamente,
caen piedras, no hay paraguas que resista. Está servido para paella.
domingo, 7 de septiembre de 2014
3 películas españolas recomendadas
3 películas conectadas con
la muerte. Pura coincidencia del destino, quizás. En una, los protagonistas no mueren,
en la otra sí, pero en la otra ya está muerto…
La primera de esta
arbitraria y particular trilogía seleccionada que vi hace un tiempo es Que se mueran los feos (año 2010,
dirigida
por por Nacho G. Velilla). Una pieza realista, llena de malicia y cierta inocencia producto
de la ignorancia pueblerina. Protagonizada por Carmen Machi (la grandiosa Aida) y Javier Cámara (Hable con ella). Divertido y emocionante
film, donde dos seres que se conocen y se desconocen a la vez están destinados
a estar unidos por una condición. Imperdible, graciosa y tierna. Eres tú… bien feo.
La segunda y la tercera que
vi en un mismo día, y que están conectadas por una actriz, Macarena García,
son: Blancanieves (2012) del
gran reconocido y aclamado director Pablo Berger y Están todos muertos (2014) opera prima de Beatriz
Sanchís.
La primera, super recomendadísima, es una visión y
gran versión de la clásica Blancanieves, pero contextualizada en España y basada
en el cine mudo. La película ganadora de varios premios bien merecidos, entre
ellos el Goya a la mejor película, está muy bien realizada en la fotografía, en
la música hecha por hecha por Alfonso Vilallonga que es
muy importante en este tipo de películas, en la elección de los actores de gran
nivel y, por supuesto, la dirección. Actores de gran talla como: Maribel Verdú,
Ángela Molina y Daniel Giménez Cacho. Esta es una Blancanieves que adoraras,
porque está más allá de la fantasía infantil y porque es la más real de todas.
La última película un tanto
fantasiosa, pero realista a la vez, está protagonizada por Elena Anaya (La piel que habito). Excelente
interpretación sobre una mujer un poco ausente de la vida real producto de la
muerte de su hermano, caracterizado por un buen actor argentino de exportación Nahuel
Pérez Biscayart. Si bien ha recibido buenas y malas críticas, estas últimas quizás
por el modo en que está desarrollado el guión, donde algunos creen que se dejan
ciertas historias a la deriva, desde mi punto de vista está dirigida de un modo
donde los protagonistas te atrapan y te meten en su mundo perdido y hace que te
encariñes de una manera tal que aprecies la idea de la trama en sí, donde el
pasado y el presente se mezclan para que el futuro sea mucho mejor. Esta
comedia dramática es autentica y original.
Si bien el genial Almodovar
dijo que “ser director de cine en España es como ser torero en Japón”, los
españoles no dejan de sorprendernos en calidad y producto. Grandes ideas, grandes
intérpretes, grandes momentos. Y olé.
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